No se porqué, pero cuando llega noviembre y en las calles comienzan a verse las luces de navidad, empiezo a sentir una especie de angustia, de querer que todo pase rápido, lo mas rápido posible.
Será la falta de luz, en noviembre y con el cambio de la hora tenemos "día" apenas hasta las 17, y en diciembre se espera lo peor del año;
o porque para mi las fiestas son sinónimo de verano, de cenar tardísimo, de salir de noche, de usar vestidos ligeros sin mangas;
o porque moverse en Roma en diciembre resulta insoportable, como si todos los autos de este país se decidieran a salir a pasear juntos en este mes, la gente se desespera por comprar y te transmite la desesperación a vos también;
o porque todos empiezan a organizarse para la super cena de nochebuena y el super almuerzo de navidad, y yo crecí con la idea que era importante pasar la nochebuena, y el 25 dormir y comerte las "sobras" de la noche anterior, porque los 35 grados de fin de diciembre no te permitían pensar en llenarte la panza otra vez después de solo 13 horas...!;
o quizás por el menú previsto (decididamente invernal) que se propone en esta parte del año en este hemisferio, mientras yo quiero solo comerme el vitel tonné y la ensalada de frutas con el ananá!!;
o simplemente porque en este período me atrapa la melancolía de esas personitas que veo poco y que tanto extraño!
La cosa es que después de todos estos años de Navidad en Italia (dejo de lado esa del 2006 en
Praia di Forte, Brasil) este año me gustaría pasar una Navidad en tres, lejos de Roma, lejos del ruido, de los menús invernales, de los compromisos.
Ya "avisamos" a la familia, dando un millón de motivaciones estúpidas pero reales: Maia no paga el billete aéreo solo por otros dos meses, y es tan chiquita que no se llevará al cajón de los recuerdos esta Navidad. Pero después de meses de pensarlo, seguimos sin decidirnos, que queremos evitar el frío, que quizás podríamos acercarnos más al Hemisferio Sur sin hacer tanto viaje, que sería bueno cortar el invierno disfrutando un poco del sol.... Siempre sin dejar la piel en esta decisión...
Yo soy bastante escéptica y creo que terminaremos como siempre sentados con el caldito de carne con Tortelletis de la mesa del 25, pero no renuncio y mientras tanto me distraigo cada tanto soñando que encuentro el mejor Last Minute del mundo!
Adonde nos vamos???